Tecnoadicciones y otros estragos

Llegamos al módulo 4 del MOOC #UsoSeguroTIC en el que se tratará el tema de las “tecnoadicciones”, término este último que podríamos definir como “Dependencia de actividad nociva (tecnología) para la salud y el equilibrio psíquico” o “Afición extrema a la tecnología”.

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CC0 Public Domain – http://pixabay.com

Todos sabemos o hemos escuchado hablar del hecho probado de que no poder usar nuestro teléfono móvil o dispositivo tecnológico similar, causa síndrome de abstinencia, provocando en quienes lo sufren un malestar significativo físico y mental, confusión y sobre todo un estado de aislamiento extremo. Y esto que ha sido constatado en estudios científicos en los que la muestra se refería a adolescentes, extendía ya en 2005 sus rangos de edad afectando también a miles de niños que manifestaban ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, tristeza y fases depresivas.

La Doctora Natali Frenchi, psiquiatra de menores y adolescentes, relata en la conferencia Respeto, tolerancia y uso de las tecnologías algunas de las principales alteraciones desfavorables que el uso de éstas puede desencadenar en el cerebro de los menores como la relacionada con el término “multitarea”, afirmando que “los cerebros acostumbrados al multiestímulo no pueden entregarse a uno sólo y profundizar cuando es necesario“.

Otra consecuencia desfavorable la encontramos en una conducta de “intolerancia a la frustración”. Aprendemos (aprendíamos) a tolerar las frustraciones durante la infancia. Según Carolina Deleito, del Centro de Atención Temprana: “…cada vez nos enfadamos y nos frustramos de manera más desproporcionada porque nos estamos acostumbrando a tener el control, a conseguir todo lo que queremos con un “click”, sin esfuerzo, y por ello cada vez sabemos manejar menos las emociones tan intensas que aparecen y que nos pueden llegar incluso a bloquear.”

Y en este crecimiento exponencial del uso de las nuevas tecnologías (vivimos en uno de los países europeos en el que sus ciudadanos utilizan más el móvil que la media del resto), podemos preguntarnos como Sergio C. Fanjul: “¿Viviremos en un futuro absorbidos por teléfonos más inteligentes que nosotros? ¿O acabaremos viendo esta adicción como algo vulgar?

Terminamos este post con algunas sugerencias positivas y sus enlaces: